Pasos para elaborar una tesis

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Introducción


Uno de los principales problemas que existe al comenzar con la redacción de un trabajo de investigación con un determinado rigor científico y de alta calidad para presentarse como prueba escrita de una tesis es el desconocimiento de su autor sobre la forma en que debe abordar el tema.

Es insoslayable mencionar que no existe un modelo único o indiscutible para elaborar un proyecto de investigación o tesis; no obstante, hay pasos elementales que se pueden seguir para iniciar el proceso de investigación sin mayor problema.

El punto de partida es la existencia de un proyecto de investigación, el cual no se abordará como tal, ya que el enfoque de este tema se orienta hacia lo necesario para elaborar la tesis que se desprenderá de dicho proyecto. Por ello, el primer paso lo constituye el acercamiento con las fuentes de consulta, dicho de manera más amplia, lo referente a la búsqueda, selección, jerarquización, lectura detallada y análisis de la información. De ahí se parte al proceso de empatar dicha información con el índice tentativo y el contenido del futuro documento. Luego, se procede a la redacción adecuada y edición de todos los elementos (gráficas, cuadros o imágenes) para, finalmente, hacer la presentación con base en los lineamientos (como el aparato crítico, por ejemplo), que establece la institución educativa para dar forma al trabajo.



Fotografía de un estante con libros

Crespi, G. M. (2009). Librería [fotografía]. Tomada de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Due_sportelli_di_libreria_con_scaffali_di_libri_di_musica.jpg

Identificar los pasos más básicos para la elaboración de una tesis en el ámbito de las ciencias sociales, a través del acercamiento con las fuentes de información, estructura del trabajo, análisis de la información y presentación del mismo, para elaborar una tesis y presentarla como trabajo escrito para optar por un grado en las instituciones de educación superior que así lo contemplan.

Elementos de la tesis


Es imprescindible mencionar que este trabajo parte del hecho de que ya se ha elaborado un proyecto para la tesis; entonces, se han superado ya varios pasos como la elección del tema y el primer acercamiento a las fuentes de consulta. Dicho de otra forma, se ha realizado ya la revisión del “estado del arte”, es decir, de lo escrito o publicado sobre el tema elegido. Por ende, este trabajo se enfocará en los elementos necesarios para la redacción de la tesis.

Antes de comenzar a redactar la tesis, es necesario conocer los elementos básicos que debe incluir y el orden en que deben ir; a continuación, se explican brevemente.

Enlista los títulos de cada parte de la tesis y señala la página del documento en que se ubican.

Explica de forma sintética el tema a tratar; como su nombre lo dice, introduce o prepara al lector para el desarrollo de algo. En el caso de la tesis, la introducción corresponde al proyecto de investigación; por ello, debe incluir sus elementos: plantear el problema, mencionar su justificación, relevancia o aportación, señalar el objetivo principal, hipótesis, metodología y teoría empleadas y, finalmente, contenido capitular o breve mención del título y contenido de cada capítulo.


Se refiere a la división realizada del contenido en temas más cortos, ya sea capítulo, subcapítulo o acápite. Es recomendable que una tesis de licenciatura se divida en tres capítulos: uno de contexto (ya sea teórico, conceptual o histórico) y dos del estudio del tema como tal, donde el final puede ser un estudio de caso para aterrizar todo el planteamiento y corroborar la hipótesis.

Hacen referencia a la parte final y sustantiva de un texto o un documento, donde se vierten las reflexiones finales emanadas del mismo. En el caso de la tesis, es imprescindible mencionar en las conclusiones si se comprobó o no la hipótesis presentada al inicio de la investigación con el desarrollo del contenido.

En sentido estricto, un anexo se refiere a algo que va unido a otra cosa o está muy relacionado con el mismo. En cuestiones académicas, hace alusión a cosas que complementan un documento o elementos que no son tan indispensables para colocarse como parte del contenido capitular, pero se agregan en otro espacio (generalmente después de las conclusiones) para reforzar, enriquecer o ampliar la información incluida. Los anexos pueden ser cuadros, mapas, gráficas, imágenes, líneas de tiempo, etcétera, siempre de acuerdo con el contenido.

Se colocan las referencias de los documentos utilizados para desarrollar la tesis; se pueden dividir en bibliografía, hemerografía y mesografía o fuentes electrónicas. Deben ir en el formato que exija la institución educativa, el cual suele ser tradicional o APA.

Segundo acercamiento a las fuentes de consulta


Es evidente que, para empezar a redactar, hay que comenzar a escribir, y para hacerlo se debe contar con información. Por ello, lo más recomendable es haber leído suficiente sobre el tema.

De entrada, se recomienda leer un mínimo de veinte fuentes de alta calidad, es decir, capítulos de libros o libros completos, artículos de revistas, documentos de organismos reconocidos como secretarias gubernamentales o centros de investigación; a partir de ello, se estructura el índice, es decir, se establece lo que se va a desarrollar en cada parte y se empieza a escribir.

Leer sobre el tema permite generar ideas sobre el mismo, identificar su aporte para la resolución del problema de investigación, identificar los aspectos más trascendentes del tema y, al mismo tiempo, ir haciendo conexiones con nuevas fuentes de información que enriquezcan el estudio.

Índice tentativo


Después de revisar las fuentes de consulta mínimas para comenzar a elaborar el trabajo de investigación, el siguiente paso es elaborar un índice tentativo. Este índice de la tesis debe ser similar al de cualquier libro; entre más desglose, más útil será para identificar y organizar los documentos, ya sean físicos o electrónicos, que se utilizarán para desarrollar cada parte del mismo.

Además de ayudar a organizar la información, el índice funciona efectivamente como un indicador para el autor sobre lo que tiene, lo que requiere y lo que no necesita, es decir, sirve para identificar, jerarquizar y buscar toda la información necesaria para desarrollar la tesis. “El índice sirve precisamente como un indicador de lo que, a pesar de ser interesante, no nos es útil para la tesis” (Galindo, Galindo y Torres-Michúa, 1997, p. 149). De igual modo, sirve también para señalar lo que de momento puede pasar inadvertido, pero es necesario recuperar, ya que existe un inciso que aborda ese aspecto.

Al elaborar el índice, también se debe contemplar de forma preliminar el número de cuartillas que se asignará a cada apartado; es necesario procurar una armonía y un cierto equilibrio, ya que no se puede tener un capítulo de 80 cuartillas y otro de 20. Como ya se mencionó, para una tesis de licenciatura del área de Ciencias Sociales se recomienda realizar tres capítulos que pueden oscilar entre las 25 y 40 cuartillas. No existen reglas sobre la extensión de los capítulos, subcapítulos o acápites; no obstante, si un capítulo es menor a 20 cuartillas, puede ser demasiado escueto, o si un subcapítulo o acápite no llega a las cinco o tres cuartillas, respectivamente, quizá no merezca tener un punto por sí mismo y pueda fusionarse con otro.

Plan de trabajo


La estructura de un cronograma o plan de trabajo puede ser muy simple; pueden colocarse en una columna los meses de trabajo y estructurar en torno a cada mes las actividades a realizar: búsqueda de información, clasificación de las fuentes de consulta (se recomienda hacerla por capítulo), lectura y análisis de la información, redacción del primer borrador, etcétera.

Asimismo, el plan de trabajo puede ser igual al índice tentativo o, como señala Umberto Eco (2000, p. 122), un “índice sumario”, pero con fechas de realización. No obstante, lo principal a tomar en cuenta a la hora de hacer este plan es adaptarlo a tiempos reales y comprometerse con el mismo; aquí, el asesor resulta pieza fundamental para dar seguimiento a los avances del tesista.

Al mismo tiempo, se debe considerar que el cronograma de trabajo debe ser flexible. No hay que frustrarse si no se cumplen estrictamente los plazos marcados, pero tampoco es bueno que los mismos sean rebasados por un margen de tiempo muy largo; finalmente es un instrumento para organización del trabajo que ayudará a alcanzar el objetivo de redactar la tesis en el tiempo planeado y lograr obtener el título a través de la misma.

Rastreo y jerarquización de la información


Se marca en este espacio el momento de comenzar a buscar información; sin embargo, es necesario enfatizar que este paso es un proceso que debe darse desde que se elige el tema y, obviamente, para poder elaborar el proyecto de tesis.

Hay mucha bibliografía sobre los tipos de fuentes de información; por ello cabe señalar que, en un mundo donde Internet otorga tantas facilidades para obtener información, es preciso por un lado mantener un criterio del tipo de fuentes que se eligen y, por otro, no caer en el plagio.

Análisis de la información, extracción de lo necesario


Para comenzar con el análisis de la información, es evidente que la misma debe leerse pero, más allá de eso, debe trabajarse. En este punto, muchos autores tradicionales recomiendan elaborar fichas de trabajo, pero lo más recomendable es comenzar a trabajar la información desde que se está leyendo, ya sea que no se elaboren fichas posteriormente o se facilite su elaboración.

Una forma recomendable de trabajar la información es subrayar de forma inteligente, es decir, desarrollar un esquema de símbolos o marcas que permitan determinar el tipo de información que es y su grado de relevancia para la tesis; por ejemplo, se pueden encerrar en óvalos los conceptos, subrayar sólo lo fundamental para el tema, poner entre corchetes lo no tan fundamental y entre paréntesis lo complementario, colocar un asterisco en ejemplos y poner entre comillas lo que se pretenda citar textualmente, etcétera. También se recomienda poner notas a un costado, atrás o en un post-it si surge alguna idea mientras se lee o para marcar a qué parte del índice corresponderá dicha información, ya sea por capítulo, subcapítulo o acápite.

Al revisar toda la información con que se cuenta sobre un capítulo, es indispensable valorar si es suficiente o falta buscar más para comenzar a redactar el primer borrador.

Redacción de un borrador por capitulo


“Se considera como borrador a todas las versiones previas que aún requieren correcciones hasta alcanzar la versión definitiva del documento” (Galindo, Galindo y Torres-Michúa, 1997, p. 159).

Es preciso que el primer borrador se trabaje con seriedad y se siga el esquema marcado por el índice, sin dejar partes por terminar para que, en un máximo de dos correcciones posteriores, ya se puedan considerar como una versión definitiva para presentar ante los sinodales que la escrutarán.

El autor siempre debe asegurarse de que el ordenamiento de la información y el desarrollo de las ideas sigan un modelo lógico y claro que permita a los lectores del documento comprenderlo; lo anterior, si se considera que no necesitan ser expertos en la materia abordada en la tesis para poder comprenderla fácilmente. En ese orden de ideas, hay que mantener una redacción simple y clara.

Redacción de conclusiones


Para algunos autores, las conclusiones son simplemente una recopilación de las principales ideas abordadas en toda la investigación; no obstante, en un sentido más estricto es la respuesta a la hipótesis propuesta. Por ello, las conclusiones deben incluir una reflexión final en torno al problema señalado desde el inicio del trabajo y tratar de dar una respuesta. Para redactar las conclusiones se recomienda dar una lectura a todo el texto, ya que no es lo mismo irlo revisando por partes o capítulos que tener una visión integral del mismo y, después de identificar las tesis principales, relacionarlas con la hipótesis y hacer una reflexión final.

Redacción de introducción


La introducción no es sino el proyecto de investigación en una redacción seguida en prosa, a la luz de los hallazgos posteriores encontrados en el trabajo; al final de la misma, se agrega el denominado contenido capitular, es decir, una breve descripción de la forma en que se estructuró la tesis y una síntesis de contenido por cada capítulo.

Revisión y corrección del borrador final de todo el texto


Es necesario dar una revisión final a todo el texto de manera corrida, ya que al haber sido trabajado en forma seccionada, es muy común que existan errores de congruencia o secuencia, de páginas, notas, citas, etcétera. Asimismo, este ejercicio permite releer con una mirada refrescada lo escrito y detectar errores de dedo, redacción u ortografía y localizar ideas repetidas o que resulten difíciles de comprender. De esta manera, se obtendrá una versión más pulida que ya se puede considerar final.



Fotografía de un libro

Eng, K. (2010). The Gutenberg Bible [fotografía]. Tomada de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Gutenberg_Bible,_Lenox_Copy,_New_York_Public_Library,_2009._Pic_01.jpg

Actividad. Identificación de elementos de la tesis

Identificar los elementos básicos de una tesis o trabajo de investigación, en específico una tesis, aporta dos beneficios fundamentales. En primera instancia, se puede optar por la tesis como forma de obtener el grado en las instituciones de educación superior que así lo contemplan ya que, si bien el abanico de métodos para acceder al título se ha diversificado y aumentado considerablemente en la actualidad, al seleccionar la tesis como forma de titulación se practicará de manera formal y con alto rigor académico la capacidad de hacer investigaciones. Por otro lado, resulta fundamental para el quehacer laboral de cualquier profesionista de las ciencias sociales el aplicar los pasos para elaborar una investigación de cualquier índole.


Autoevaluación. Lo cierto y falso de los pasos para la tesis

El profesionista de las ciencias sociales debe desarrollar un pensamiento lógico aplicado a una forma para realizar una investigación, proceso que se perfeccionará con el tiempo y la práctica. Por ello, resulta muy útil conocer una forma sencilla de hacer una investigación de tesis.


Fuentes de información

Básicas

Bibliografía

Chavarría, M. (1993). Orientaciones para la elaboración y presentación de tesis. México: Trillas.

Galindo C., Galindo, M. y Torres-Michúa, A. (1997). Manual de Redacción e Investigación. México: Grijalbo.

Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P. (2007). Metodología de la Investigación. México: McGraw-Hill Interamericana.

Mendieta, A. (1979). Tesis profesionales (13.ª ed.). México: Porrúa.

Muñoz, C. (1998). Cómo elaborar y asesorar una investigación de tesis. México: Prentice Hall Hispanoamericana.

Sabino, C. A. (1998). Cómo hacer una tesis y todo tipo de trabajos escritos (2.ª ed.). Buenos Aires: Lumen/Humanitas.

Universidad Nacional Autónoma de México (2004). Artículo 20, Apartado “A”. En Reglamento General de Exámenes. México: Autor.

Complementarias


Bibliografía

Arroyo, G. (1999). Metodología de las Relaciones Internacionales. México: Oxford University Press.

Documentos Electrónicos

Centro de Escritura Javeriano (2012). Normas APA (6.ª ed.) [Versión electrónica]. Cali, Colombia: Autor. Consultado el 4 de diciembre de 2017 de http://portales.puj.edu.co/ftpcentroescritura/Recursos%20C.E/Estudiantes/Referencia%20bibliogr%C3%A1ficas/Normas%20APA%206a%20actualizada.pdf

Eco, U. (2000). Cómo se hace una tesis [Versión electrónica]. Barcelona: Gedisa. Consultado el 4 de diciembre de 2017 de http://www.upv.es/laboluz/master/seminario/textos/umberto_eco.pdf


Cómo citar

Quintero, A. (2017). Pasos para elaborar una tesis. Unidades de Apoyo para el Aprendizaje. CUAED/FES Acatlán-UNAM. Consultado el (fecha) de (vínculo).